El salario mínimo sube un 9,54 % para 2025
¿Qué significa esto para los trabajadores formales en Colombia?

Por Sintrapresiali
El pasado 24 de diciembre de 2024, el Gobierno Nacional anunció que el salario mínimo legal vigente (SMLV) para el año 2025 será de $1.423.500 COP mensuales (sin incluir el auxilio de transporte). Con el auxilio de transporte de $200.000 COP, el ingreso mínimo total ascenderá a $1.623.500 COP mensuales.
Este aumento representa un incremento del 9,54 % respecto al salario mínimo de 2024 que estaba en $1.300.000 COP
¿Por qué es importante este aumento?
Para los trabajadores formales que devengan el salario mínimo, esta medida implica una mejora nominal de ingreso, lo cual es especialmente relevante en un contexto de inflación y costos crecientes de vida.
Desde la perspectiva sindical, es un avance en la capacidad de negociación colectiva y protección del ingreso, aunque no todos los trabajadores se benefician directamente (ver más adelante).
También tiene efectos en el cálculo de prestaciones sociales, aportes a seguridad social, parafiscales y otros derechos laborales que toman como base el SMLV.
Alcance y limitaciones: ¿quiénes se benefician y quiénes no?
Aunque este aumento es una buena noticia, es fundamental saber que:
- Aplica claramente a los trabajadores vinculados bajo contratos laborales formales (con todas las prestaciones) que ganan el salario mínimo.
- No necesariamente impacta a los trabajadores informales, a los independientes, ni a quienes devengan más de un salario mínimo, ya que el derecho a un ajuste proporcional no es automático para esos casos.
- El hecho de que el aumento se establezca por decreto (y no por acuerdo tripartito) refleja que la mesa de negociación entre Gobierno, empleadores y centrales obreras no logró consenso para el 2025.
- Aunque el aumento fue del 9,54 % nominal, si la inflación cerrara en torno al 5 % (como estimó el Gobierno para 2024) el crecimiento real del salario podría situarse en torno al 4,5 %.
Impactos concretos en la cotidianidad laboral
Para el empleador, los costos laborales aumentan no solo por el salario mínimo sino también porque muchas prestaciones y aportes toman ese valor como referencia. Esto tiene implicaciones para la negociación de convenios colectivos y contratos colectivos.
Para el trabajador que cobra el salario mínimo, es necesario verificar cuánto realmente recibe “al bolsillo” después de descuentos de salud, pensión y demás. Por ejemplo, con el nuevo SMLV algunos análisis indican que parte de este ingreso adicional puede verse reducido por mayores aportes si no hay otro ajuste en prestaciones.
El aumento puede mejorar la capacidad adquisitiva de los trabajadores, pero la mejora real dependerá de cómo evolucionen los precios de la canasta básica, el transporte y otros factores que afectan al trabajador con menor ingreso.
Consideraciones sindicales y retos por delante
Para el sindicato, este aumento abre varias líneas de acción y reflexión:
Monitor de impacto: evaluar cómo evoluciona el poder adquisitivo real de los trabajadores que ganan el mínimo, cómo afecta la inflación, los servicios públicos, el transporte y la vivienda. Este tipo de seguimiento es clave para fortalecer la agenda del sindicato.
Vigilancia: asegurar que las empresas efectivamente apliquen el nuevo salario mínimo al 1º de enero de 2025, y que el auxilio de transporte también esté actualizado.
Negociación colectiva: usar este dato como referencia para negociar incrementos en otros niveles salariales (más de un SMLV) y para los trabajadores informales o vinculados como contratistas.
Informar a los afiliados: muchos trabajadores no conocen exactamente su derecho al nuevo SMLV, ni cómo el aumento repercute en sus aportes y cotizaciones. Educar y capacitar en este tema fortalece la acción colectiva.
Atención al empleo informal: Dado que el aumento legal solo beneficia plenamente a la formalidad, uno de los retos es impulsar políticas sindicales que reduzcan la informalidad, garanticen derechos y extiendan el impacto del ajuste hacia quienes están fuera de la formalidad.
Casos que No Debes Perder de Vista
Días Festivos: La reducción de la jornada también se aplica durante los días festivos. Es importante que los empleadores ajusten los horarios en estas fechas para cumplir con la normativa.
Trabajos Insalubres o Peligrosos: Para labores insalubres o peligrosas, se pueden establecer excepciones específicas que deben ser autorizadas por el Ministerio del Trabajo.
Menores de Edad: Los menores de edad autorizados para trabajar deben cumplir con la jornada máxima establecida, la cual es de 6 horas para quienes tengan entre 15 y 17 años.
Conclusión
El aumento del salario mínimo para 2025 representa un logro importante para los trabajadores que ganan la base mínima legal. Es una señal de que la negociación salarial no está parada, y que la presión sobre el poder adquisitivo se mantiene como tema central.
Sin embargo, el sindicato debe mirar más allá del número nominal: la clave está en asegurar la efectividad del aumento, ampliar su alcance, vigilar el cumplimiento, y trabajar para que los beneficios del incremento se traduzcan en mejoras reales de calidad de vida.
Invitamos a todos nuestros afiliados y trabajadores a mantenerse informados, a participar activamente en la negociación colectiva, y a exigir que los derechos laborales se respeten en todos los ámbitos.
«Ver también https://sintrapresiali.org/laboral/unificacion-criterio-reduccion-jornada-laboral/
**, Sintrapresiali.

